tras tres meses he dejado de dibujar, tocar la trompeta, dormir, comer despacio, degustar comidas, tener vida social... bueno, supongo que ahora solo nos queda ir recuperando espacios.
Con el buen tiempo aprovechamos para salir con los pañuelos de Úrsula. De momento aguantamos bien los 4 kilos en canal de los pichones. Sólo tienen una pega, lo que te para la gente para ver que llevas ahí dentro.